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21 de diciembre de 2010

SUEÑO



Moriría blandamente aupado en tu pecho
cubriéndome
con la inquieta sábana negra de tu melena
arracimada entre sonrisas
que la ausencia eclipsó en el tiempo…

Sucumbiría agazapado en tus labios
envolviéndome
en el embozo de lunas descolgadas
que abandonaste
en la penumbra desvelada de tu voz…

Apagaría la luz
de tus ojos de madera y miel
para no despertar
de este sueño de noches perseguidas,
de este vuelo de manos derramadas…
para no arrastrar la sed…
para no remolcar la voz
por este lienzo de versos lastimados…

Dormiría eternamente arrullado
en la cadencia de tu vientre de luz y noche,
encallando
en el tapiz de espinas tramadas
de esos besos perdidos
en el marfil eterno

de tu risa naufragada en el tiempo…

4 comentarios:

  1. Es el tiempo condicional de los verbos lo que hace que no nos lancemos sin paracaidas...
    Saludos,

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  2. Los sueños de ayer son las esperanzas de hoy y pueden convertirse en la realidad de mañana...

    Cuidado con lo que sueñas...se puede hacer realidad.

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  3. Felicidades por tu poesía. Ha sido un auténtico placer leerte. Gracias por compartir. Animo y adelante.

    Un saludo.

    Inma Diez

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