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24 de noviembre de 2010

SOLEDAD

Hay soledades de andar por casa.
Fatuas, banales, meras inapetencias, pequeños vacíos moldeables en el tiempo.
Hay soledades que te escupen a la cara nada más verte.
Soledades que, mientras te miran, de frente, a los ojos, te hunden las manos en el corazón hasta sangrarte, hasta retorcer los rastrojos a que ha quedado reducida tu alma. Que te niegan la vida. Que te asaltan de costado hasta herirte.
Hay soledades que pronuncian tu nombre con derecho propio, que te tutean porque son más que tú, porque eres, al fin y al cabo, nada, un paréntesis, una incógnita, un ejercicio.
Hay soledades que distorsionan, que contorsionan los cimientos donde creías amarrar tu vida hasta fundirlos en negro.
Esa es la peor, la más dura, irreverente e irrespetuosa...
Esa, la soledad del alma.

5 comentarios:

  1. Y si se convierte en tu unica compañera de camino,si es lo unico que sientes al despertar, si es quien te envuelve al llegar la noche....la mas cruel condena

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  2. Caramba... que casi me emociono!
    Decía Erich Fromm que la mayor angustia del hombre es lo que él dio en llamar "la separatidad"... la mayor de las soledades.
    Un beso,

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  3. Te tutean con derecho propio porque le conocen a uno demasiado y ya le han perdido el respeto. Porque nuestra presencia en su reino se ha tornado familiar, no esporádica...Y cuando esos cimientos en los que sostenias tu vida dejan de llamarte de usted, respira hondo y acostúmbrate al sonido del silencio más "ruidoso" que has oido en tu vida...

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  4. Si tienes labrada tu alma...tú nunca estás solo, la tienes a ella, tu alma labrada, tu fiel compañera.

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  5. "los cimientos donde creías amarrar tu vida hasta fundirlos en negro"
    Fantástico!!!!

    Me gusta un montón como escribes. Pero eso ya te lo dije ¿verdad? Adelante.
    Un abrazo,
    Inma

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