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21 de diciembre de 2010

SUEÑO



Moriría blandamente aupado en tu pecho
cubriéndome
con la inquieta sábana negra de tu melena
arracimada entre sonrisas
que la ausencia eclipsó en el tiempo…

Sucumbiría agazapado en tus labios
envolviéndome
en el embozo de lunas descolgadas
que abandonaste
en la penumbra desvelada de tu voz…

Apagaría la luz
de tus ojos de madera y miel
para no despertar
de este sueño de noches perseguidas,
de este vuelo de manos derramadas…
para no arrastrar la sed…
para no remolcar la voz
por este lienzo de versos lastimados…

Dormiría eternamente arrullado
en la cadencia de tu vientre de luz y noche,
encallando
en el tapiz de espinas tramadas
de esos besos perdidos
en el marfil eterno

de tu risa naufragada en el tiempo…

20 de diciembre de 2010

MAGIA

Hace tiempo niña, quizá demasiado, que tu nombre no sabe a mar, ni deja en el aire, revoloteando, el aroma de días y manos. Esas manos, las tuyas, que sirvieron para ceñir la luz, para enhebrarla a tu lado…

Hace tiempo, niña, que las olas perdieron su memoria… que olvidaron el camino que lleva desde el abismo al puerto de tu pecho, donde dibujé estelas para ti, donde abandoné aquellos besos…

Hace tiempo niña, quizá demasiado, que la marea confusa del alma sólo me devuelve el murmullo, el arrullo de las horas desiertas, vacías de magia. Esa magia, la tuya, donde inventabas para mí el viento, la tormenta que perlaba mis minutos, el torbellino, la paz, hasta los pliegues de tu cuerpo…

Hace tiempo, niña, que el mar se olvidó de ser mar para ser océano… que ya no quiere bañar las playas donde alojo mis abrazos, donde moran las caricias dormidas, el tesoro de tus dedos reposados…

Hace tiempo niña, quizá sí, que el olvido pronunció mi nombre y en cada una de sus letras, desmadejadas, tejió el silencio donde varar los restos de un naufragio… el del aire… el de las horas…. el de las olas perdidas… la magia ahogada de tus pasos…

Hace tiempo niña, quizá sí, quizá demasiado, empezó a dolerme el mar que no sabe a mar y quiso ser océano...

15 de diciembre de 2010

Amanece


Sale el sol con el sol a cuestas.... agotándose en cada paso.... arrastrando la luz.....

Respeto

Respeto el silencio.... la distancia, la barrera, la muralla en la voz.
Respeto la palabra interior, el recogimiento en la mirada y hasta el paso atrás....
Respeto la mano enfundada y el calor prevenido....
Respeto el enojo, la molestia.
Desnuda ante ti el alma, porque tu gesto lo pide, comprendo, aunque no sepa, aunque extraño…
Y respeto… a Ti, lo que eres...
Respeto Todo.

13 de diciembre de 2010

Verdad absoluta?

Nada es como es. Ninguna verdad, absoluta.
Ni tan siquiera aquello que creemos, con sinceridad, que es y que es así... aquello que vemos delante de nosotros, aquello que tocamos....aquello que vivimos, que es tan real como nosotros mismos.
Basta girar alrededor y la luz cambia y lo que se mostraba de una manera... de repente, muda, muta, se convierte en algo que es lo mismo y a la vez diferente, una percepción nueva de una misma y, aparentemente, unica realidad.
Y así, lo que creíamos único, sigue siendo único pero con una o varias o muchas perspectivas distintas.
Nada es lo que parece. Ninguna verdad, absoluta.
Ni tan siquiera aquello que creemos percibir, intuir o soñar. Ni tan siquiera aquello que sentimos y que sentimos dentro, estallando...
Basta girarnos a nosotros mismos, agitar nuestro interior, sacudirlo ahuyentando las telarañas que nos asustan y, de repente, la rabia más ciega, el desamparo más inaudito,  se convierten en la emoción más dulce que acariciar el alma pueda. 

1 de diciembre de 2010

LA LLAR

 
La angustia estallando
gangrenando las entrañas
de un mar
mecido por la voz
del adiós,
de la afilada eternidad
de una espera
sin piedad.

El fuego, la llar
donde se consumen los abrazos
muertos
las manos inciertas,
la mirada baldía
donde zozobran mis horas.

Sólo queda ceniza…
Ceniza
y la llama encendida
lacerante
que aventa mis ansias,
sumidas en el silencio,
ese mismo silencio
en que me abraso.

30 de noviembre de 2010

LLUVIA

Llueve.
Dentro y fuera.
Cae en la calle
como si cayera sobre la vida.
Cae sobre la vida,
como si empapara el alma…
en una derrota continua,
perlándola
con esa indescriptible tristeza
extrema.
Es una lluvia fina…
mansa…
recogida…
Es una lluvia de silencio.
De colores mudos.
De voces devoradas.
Es una lluvia ciega.
Sin esperas.
Sin camino.
Sin lluvia.
Un silencio errante
y las gotas,
las voces,
los pasos de la calle
apagados,
sin luz,
sin rumbo,
turbios,
sin sonido.

24 de noviembre de 2010

SOLEDAD

Hay soledades de andar por casa.
Fatuas, banales, meras inapetencias, pequeños vacíos moldeables en el tiempo.
Hay soledades que te escupen a la cara nada más verte.
Soledades que, mientras te miran, de frente, a los ojos, te hunden las manos en el corazón hasta sangrarte, hasta retorcer los rastrojos a que ha quedado reducida tu alma. Que te niegan la vida. Que te asaltan de costado hasta herirte.
Hay soledades que pronuncian tu nombre con derecho propio, que te tutean porque son más que tú, porque eres, al fin y al cabo, nada, un paréntesis, una incógnita, un ejercicio.
Hay soledades que distorsionan, que contorsionan los cimientos donde creías amarrar tu vida hasta fundirlos en negro.
Esa es la peor, la más dura, irreverente e irrespetuosa...
Esa, la soledad del alma.

21 de noviembre de 2010

Fragmento


Otros, como él, simplemente, se abandonaron, resignados, a esa especie de conjuro místico que suponía notar la lluvia empapando la ropa, el cuerpo, los folios en blanco en los que había estado escribiendo un nuevo poema, o quizás fuera el mismo poema de siempre, la misma y única palabra en que se redimen todas las palabras.

19 de noviembre de 2010

Tiempo


Tiempo perdido. Tiempo ausente. Tiempo escapándose, desgranándose entre las manos, evaporándose entre los dedos...

14 de noviembre de 2010

TIEMPO DE SILENCIO.

Sin querer... sin pretender.... sin conciencia ni consciencia.... pero, lamentablemente, de forma real, la INDISCRECCIÓN es una enfermedad de la que no se libran ni, tan siquiera, los discretos.
El único tratamiento adecuado... el único remedio posible es... el SILENCIO.
Silencio para no serlo.
Silencio para curar.
Silencio para vagar por los errores, propios, siempre....
Silencio para aprender...
De los demás...
De aquellos que mostraron el camino...
De aquellos que tendieron la mano...
Ahora....hoy.... quizás, sea tiempo.....
TIEMPO DE SILENCIO.

1 de noviembre de 2010

GEOGRAFÍA


Amo la selva profunda de tus manos
y el inmenso plenilunio marrón de tus ojos.

Amo la tierra y la noche
en que escondes tu cuerpo,
y el alba húmeda y brillante de tus labios
escarchando mis mañanas.

Amo el vuelo rasante de tu voz
acariciando la memoria intensa,
los pliegues
del alma en que te guardo.

Amo el horizonte de tu piel,
el tacto suave,
la firme levedad de tu presencia infinita.

Amo el color de tu palabra perfecta
y el perfil del crepúsculo sobre tus pasos
dibujando nuevas lunas,
dibujando una eternidad
de lunas llenas.

LA NOCHE


La noche extiende sus manos
serenas y ambiguas
como el lago
sereno y azaroso
de tus ojos de miel.

La noche derramando
un pálpito de voces
perdidas,
prendidas
de la memoria
de tus labios deshojados
con ese sabor a mar de otros tiempos,
de otras olas
que empaparon
el alma que te regalo.

La noche descolgando
dibujando
una estela de nubes mudas ante ti,
dibujando
un paraíso de lunas yermas

DÓNDE


Dónde llevaste tu sonrisa y tu luz
nimbadas de olvido,
perladas de noches sin umbral
ni principio,
sin estrellas fugaces
sin universos fugitivos

En qué campos de otros brazos
sembraste y recogiste mi tristeza
tan llena de ti.

En qué rendido océano
descansarán ahora mis pasos,
el arrullado recuerdo
de las mil playas
de tu cuerpo
donde sofoqué la voz,
donde sumergí la vida,
la palabra
de este amor huido...

Dónde ahogaste, niña, esa sonrisa
que es mi paz
y mi batalla,
mi amanecer perdido.

En qué abismo escondiste tus labios
y hallé tembloroso
la ausencia
de este tiempo sin nombre
que no es mío
que no es tuyo.

OJALÁ



Ojalá fuera cierto que tu voz sonara eterna
y que eterna vagara
caracoleando entre mis dedos infinitos.
Mis dedos buscando el refugio
de tus dedos.
Mis manos tropezando en la quimera
de tus manos imposibles.

Ojalá este crepúsculo de dedos y manos perdidas
ciñera entre sombras perpetuas
las horas y los días perpetuos
que anidaron entre tu sonrisa y tu pecho.
Quizás las mismas horas mágicas,
los mismos días baldíos
las mismas noches desiertas
que tengo para darte.

Ojalá fuera cierto que tu voz rasgara
el paisaje de este abril
cansado de ser otoño,
saciado de tanto páramo callado,
tanto erial de silencio,
tanta nube de almas abatidas
entre desganas y quebrantos.

Ojalá hubiera un tiempo para huir,
para espantar esta plenitud de arena esquiva,
ese mismo frío recluso,
cautivo de tus ojos de miel.

Ojalá tus labios fueran siempre senda
donde abismar esta locura triste,
esta dulce condena prohibida,
inconfesada como tú.

DERROTA


He pensado demorarme…
anclarme a los ribazos del camino,
Quizás… quebrar la noche
en parvos pedazos,
emboscar tu nombre…quizás…
como se ocultan las sombras
en las sombras anónimas
de esta noche mil veces fragmentada.

Busco y busco
perfilando el alma entre los restos
dormidos
de aquel naufragio de siglos
que desfilaron como minutos,
azules como tu nombre
emboscado en el talle del silencio.

Y en cada presencia suya,
en cada ausencia tuya
encuentro los retales de un dios
desconocido,
procurando zarpazos
en medio de la derrota  más inaudita,
abatiéndose entre penumbras
de una noche que no es noche
sino mosaico
de almas vencidas
por el silencio
de un dios que no existe.

TU NOMBRE



Tu nombre es azul
como el mar y el cielo inmenso
que vive agazapado
entre las aguas de tu voz.

Salpicado de nubes,
tu nombre
viene
y va
acunado por el viento
que peina de negro
la noche inmensa que duerme en tu pelo.

Tu nombre es un susurro.
apenas un murmullo
de algodón
embarcado en la marea
de mis manos inquietas.
Apenas un rumor de almas
que las olas abandonan en la orilla
de tus labios de brillo y sal.

Tu nombre me abraza
como si quisiera ahogarme
y en ese desvanecido abrazo
restalla el latido pausado
del murmullo,
de las nubes
y me bebo el mar entero
a que me sabe
cada letra azul de tu nombre.

DISTANCIA


Cúanta tristeza de horas de humo y ceniza,
abrazando,
encadenando el silencio
recién hilvanado
de nuestras voces prisioneras.

Cúanta esperanza ahogada,
perdida
en el regazo tardío
de la espera
de tu cuerpo acarambanado,
preludio fugaz
de tus ojos de arena y niebla.

Cúanta tristeza de horas marchitas,
aborto y penumbra de palabras
apenas pronunciadas,
apenas tejidas
en la urdimbre de una historia
desnuda y distante
como la orilla desnuda
de nuestras manos vacías.

EN ESTE MAR..

En este mar de espumas y derivas,
de barcos heridos y bajíos imposibles
donde las sombras de todas las almas
abrazan tu huella
apenas desvanecida
en el alma de arena
de este mar esquivo.

En este mar de dudas y nieblas,
de errantes piratas sin sueño,
donde todas las olas de este mundo
oscilan
silentes
amontonando silencios
apenas pronunciados.

En este mar de soledades y estrépitos
donde la ceniza es penumbra de hojas muertas
quebrando la cintura
de tu recuerdo
apenas dormido
en el nido de arena
de este mar de orillas infinitas.

En este mar de proas veladas
ya no te encuentro,
ya no advierto el surco,
la estela mil veces escrita
con la sangre
de tu voz recién peinada.